Archivos para 20/04/08

20
Abr

La burbuja feminista

Cuando todo el mundo perdía el culo por comprarse un piso yo les dije que esperasen, nadie me hizo ni puto caso.

—¡Si no dejan de subir…!

No es que yo sea increíblemente listo (que lo soy), tengo a un familiar que trabaja en una inmobiliaria y alucinaba con lo que estaba pasando, un 50% de la gente que le visitaba para comprarse un piso no era para vivir en él, sino para especular.

—Ahora cualquier gilipollas con algo de dinero se quiere hacer rico comprando un piso ahora y vendiéndolo un par de años más tarde.

“Comparar un piso ahora y venderlo solo dos años más tarde” producía más beneficios que invertir en bolsa a todo riesgo, y además era un negocio seguro. ¿No? En parte, sólo mientras se siguiese inyectando dinero. El resultado de tanto gilipollas con ansias de tener aun más pasta de la que tenía (porque hace falta tener pasta para comprarte una casa a toca teja) fue un incremento alcista sin precedentes, que por supuesto jodió sobre todo a los que apenas llegaban para comprarse uno y además lo querían para vivir en él (¡como era mi caso hijos de puta!), pero el mundo en el que vivimos es así, teledirigido por gilipollas con dinero, que todo el mundo cree que saben lo que están haciendo, pero que en realidad sólo se dejan llevar por las ganas de tener aun más dinero, y punto. Somos un rebaño teledirigido por la cotización de dólar y que nadie se atreva a pensar que hay una cabeza pensante que nos conduce en la dirección correcta, porque no la hay.

La revolución feminista comenzó después de la segunda guerra mundial, cuando alguien se dio cuenta de una idea cojonuda. Si las mujeres se ponían a trabajar, cosa que ya habían hecho en USA en ausencia de sus maridos en la guerra, se doblaba la mano de obra. Doblar la mano de obra significaba multiplicar por dos la producción de un país, así de sencillo. Si Estados Unidos podía producir un millón de neveras al año, con las mujeres trabajando podía inundar el mercado con dos millones. Los países en los que sólo trabajasen los hombres sencillamente no podrían hacerles la competencia, a no ser que les siguiesen el juego. Fue una carrera alcista de producción en la que nadie se quedó atrás. El resultado son países donde todo el mundo trabaja, hombres y mujeres, (los niños sólo en China). El éxito económico y la capacidad de producción se disparan, aunque la natalidad cae en barrena, pero eso se soluciona importando gente. Es un modelo inflacionista sin futuro biológico ni social, que solo funciona mientras siga inyectándose gente desde fuera, pero nadie puede detenerlo.

En el tema de los pisos sencillamente llegó un momento en el que los precios eran tan elevados que casi nadie podía comprarlos para vivir, durante un tiempo la inercia del mercado siguió al alza, ya nadie los compraba para quedarse en ellos pero había miles de gilipollas comprándolos esperando poder venderlos más caros. Por supuesto cuando llegó la hora de venderlos y no había nadie para comprarlos comenzaron a sonar las alarmas sociales. Digo yo que no era tan difícil de prever, seguro que la inmobiliarias lo sabían y los inversores más listos también, pero el mundo está lleno de primos que siguieron inyectando dinero. Era un sistema condenado al colapso que solo beneficiaba a los primeros que llegaron, como esas pirámides de inversión.

Algo parecido ocurre con el feminismo, en teoría podría seguir funcionando mientras sigan inyectándose extranjeros (una fuente de inversión que parece inagotable). Me hacen gracia los que critican a la inmigración… ¿Qué coño queréis, una España donde cada vez haya menos gente, atajo de gilipollas? ¿Un país menguante hasta desaparecer? La gente no crece en los árboles y si las mujeres no los paren de algún sitio tendrán que salir los siguientes ciudadanos de este puto país.

Hay dos problemas futuros que afectan al sistema. Uno que dejasen de llegar inmigrantes, pero en un mundo donde abundan los muertos de hambre no creo que eso sea problema, al menos en los próximos siglos (y para entonces el mundo habrá cambiado tanto que las reglas del juego serán otras). El segundo problema, y ese es el problema de verdad, es que los inmigrantes se vuelvan contra el sistema. Los rumanos, rusos, sudamericanos, incluso si me apuras, los chinos, no suponen una amenaza para el sistema, son parte del modelo occidental. Pero los musulmanes son otra historia, otra especie. Ellos no adoptan el feminismo, sus países producen menos y se ahogan en la mierda, pero a cambio… se multiplican como conejos. Mucho más deprisa que los sudamericanos, rumanos, chinos, que acaban adoptando nuestras costumbres. Se multiplican más deprisa fuera de nuestro país, y se multiplican mas deprisa dentro, son como gusanos royendo un cadáver que lleva semanas muerto. ¿Tiene futuro un sistema así? No mucho… Pero mirándolo por el lado positivo, mientras no paguemos nosotros las consecuencias, mientras las paguen nuestros primos del futuro (que serán bien pocos), ya nos estará bien, hasta que el fuego no nos queme el culo no nos moveremos. ¿Veremos reventar la burbuja feminista? Yo creo que no, veremos como todo comienza a irse al garete (lo estamos viendo ya), pero espero no tener que ver la crisis de verdad… Depende de la velocidad que tomen la cosas, de lo que estoy seguro es de que reventará tarde o temprano, sino se introducen cambios. ¿Son la mujeres capaces de introducir cambios en el sistema? No, esas putas solo son capaces de estar encantadas de haberse conocido, joder si hasta la revolución feminista tuvimos que hacerla nosotros. ¿Y los hombres? Tampoco, demasiado interesados en el dinero, y aunque a veces me queje de la situación actual, reconozcámoslo, antes vivíamos peor, atados de por vida a una maldita zorra y teniendo que trabajar como cerdos para alimentar a los hijos de Dios sabe quién (ellas siempre se quejan de lo esclavas que eran, pero… ¿Y nosotros qué?). Comparado con eso tener que hacerle la pelota un rato a una estúpida puta para que acabe chupándote la polla no parece tan grave (aunque se les suba a la cabeza y el engreimiento que llevan encima no les quepa en el cuerpo), de hecho siempre que no te cases, tengas un hijo y te divorcies, hemos salido ganando en el proceso, al peso, follar, ahora está más barato que nunca. La única pena es que nuestro bienestar actual se construye hipotecando el futuro de nuestra civilización, pero… si no vamos a estar allí para verlo… ¡Que coño! ¡Que se jodan los del futuro! Seguro que eso fue lo que pensaron los primeros que invirtieron en pisos…