Archivos para 7/04/08

07
Abr

Shit happens

Me agito en mi asiento y no puedo más, soy muy nervioso, no puedo evitarlo y me cuesta mucho estar sentado en un sitio cuatro horas seguidas. Así que me levanto y voy hacia las escaleras, acostumbro a ir mucho al lavabo, a beber algo de la máquina, moverme vamos, lo que sea para airear el culo de la silla, las piernas se me duermen en este puto asiento y necesito hacer aunque sea un mínimo de ejercicio. Para aprovechar bien esas escapadas siempre utilizo las escaleras, nunca el ascensor, y suelo recorrerlas a bastante velocidad. Así que mientras bajo hacia el vestíbulo en busca de mi máquina de coca-cola favorita a toda pastilla en una de las curvas me encuentro con Y, que conozco de vista pero no personalmente, como acto instintivo levanto las manos, como cuando te vas a estampar contra una pared, pero el resultado es que una de mis manos choca contra su teta, la otra contra su hombro, y antes de darme cuenta de que está pasando ya cae hacia atrás. Lo veo a cámara lenta, veo su cara de sorpresa e intento alzar la mano para cogerla (lo juro) pero ella sigue cayendo y aunque inclino el cuerpo para seguirla no basta. Veo como su cuerpo se golpea contra los escalones y ella intenta encogerse mientras cae, cae, cae y se estampa contra la pared del fondo echa un ovillo.

Me quedo allí quieto sin saber qué hacer, lo primero que pienso es en salir corriendo, pero… seguramente esté viva, así que bajo los escalones y la oigo gruñir. Menos mal…

—¿Estás bien?

Por lo que sé no debo moverla, sencillamente voy hacia la puerta más cercana la abro y grito a la primera persona que encuentro que ha habido un accidente y que llamen a una ambulancia. Vuelvo con Y mientras a mi espalda hay un rumor creciente y comienzan a aparecer curiosos.

—¿Qué ha pasado?

—Ha… ha sido culpa mía, estaba bajando corriendo y no la he visto.

—Joder…

Me inclino un poco y veo que sale sangre de su brazo, también chorrea un poco por la cabeza, y el brazo tiene un ángulo raro…

—Creo que se ha roto el brazo.

—Al menos no se ha roto el cuello.

—Algunos tenéis que bajar las escaleras como animales.

La pobre Y recupera el conocimiento e intenta incorporarse, a pesar de ser el responsable nadie intenta quitarme el puesto de medico provisional.

—No te muevas, te has caído por las escaleras. ¿Habéis llamado ya a una ambulancia?

—Yo lo he hecho.

—Ves, ya vienen a atenderte, tú no te muevas, mucho… ha sido culpa mía.

“Y” me mira con una mezcla de rabia, odio, asco y miedo.

—¿Seguro que ha sido un accidente? Porque casi podría decir que me has tirado por las escaleras jodido gilipollas.

Todo el mundo se gira para mirarme.

—Oye… lo siento.

—¿Lo sientes? —gira el rostro pero no es capaz de mirar su brazo mucho tiempo mientras un par de lágrimas se le escapan por los ojos—. Bajas a toda prisa, te estrellas contra alguien y no se te ocurre nada mejor que darle el empujón definitivo… ¿Y lo sientes?

—Ha sido sin querer, un gesto instintivo, he levanto los brazos para protegerme y… Lo siento.

La turba me mira recelosa, pero basta mirar a estos ojitos verdes, mi cara de niño bueno, y mi expresión de pena, para que la idea se evapore de sus tiernecitas mentes.

—El chico ya ha dicho que lo siente T…(se llama T..)

—¡Que le jodan y se tire por las escaleras entonces!

Otra chica se acerca y me coge del brazo.

—Creo que es mejor que te vayas.

—Ha sido sin querer…

—Ya, pero T tiene muy mala uva… ¿En qué despacho estás?

Le digo la dirección y ella se compromete a mantenerme informado. Voy subiendo las escaleras cuando me encuentro con J.

—¿Has visto lo que ha pasado?

Respiro hondo. ¿Cómo coño le explico yo ahora a este que después de insultar a una compañera de trabajo he tirado por las escaleras a otra? Y lo más gracioso de todo es que ha sido un accidente. Quiero decir… ¿Qué lo ha sido, verdad?

—Iba bajando las escaleras… y me he estrellado con T de la planta 3 y… se ha caído rodando por ellas, creo que tiene el brazo roto.

J me analiza un instante y luego un sonrisilla aparece en su rostro.

—Olvídate de ligar en esta oficina macho…

Y baja las escaleras riendo de esa forma sonora y desagradable que tiene.

¿Ha sido un accidente? Intento recordar el instante pero ya sabemos que la memoria distorsiona los recuerdos. ¿Levanté las manos para protegerme… o fue un acto instintivo, de furia asesina inmediata al ver la oportunidad? No lo sé…. mierda, puede que una mezcla de ambas cosas, pero entonces la culpa es de la muy puta por ponérmelo a huevo, la próxima vez que baje las escaleras que me hagan el pasillo…